sábado, 24 de febrero de 2007

Sonríe.



Decía William James, el famoso filósofo y psicólogo del siglo XIX (que por cierto era hermano del no menos famoso escritor Henry James), que "no lloramos porque estamos tristes, estamos tristes porque lloramos". Bien, aunque debemos tomar esta afirmación con reservas (no todo es tan blanco o tan negro, y creo que James estaría de acuerdo con esto), sí es cierto que nuestros pensamientos y acciones influyen en nuestro estado de ánimo. Más allá de la constancia del dolor que nos provoca una determinada circunstancia que está ahí, en el mundo real, intentar limitar los efectos sobre nuestra vida pienso que es una buena idea. No se trata de fingir que no ha pasado nada, ni siquiera de actuar como si no nos hubiese afectado. Es más bien no dejarse arrastrar por los pensamientos tristes más allá de lo natural. ¿Y qué es lo natural? Pues que las desgracias nos afectan. Que todos tenemos días malos, y que algunas veces parece que todo está fatal. Y en esos momentos no estás para nadie.
Pero esos momentos pasan, tarde o temprano, y la vida proporciona estímulos más que suficientes para esbozar una sonrisa o al menos ver las cosas de forma más optimista. Por eso retomar las actividades cotidianas, e involucrarse en otras nuevas, aumenta el número de opciones de "cambiar el chip".
En una situación de duelo la cosa es un poco más complicada (el duelo no se limita a la pérdida de un ser querido, también se produce en todas las situaciones en las que la persona siente profundamente una pérdida, ya sea de una persona, una relación, un objeto o animal o incluso una situación vital, un empleo, por ejemplo). Durante el duelo, la gente tiene muchos sentimientos encontrados, que suelen ser difíciles de manejar. Algunas personas sienten culpa, otros sienten rabia o incluso alivio (y a menudo culpa por sentir ese odio o ese alivio).
Quisiera recordar una frase que los profesionales acostumbramos a decirles a las personas que han sido víctimas de un accidente o catástrofe: "Estás actuando de una forma normal ante una situación fuera de lo normal". Hay que tener paciencia con uno mismo, y no tratar de estar al cien por cien en cuatro días, y al mismo tiempo hay que, poquito a poquito, esforzarse por ir retomando las actividades, y tratar de buscar la alegría y los buenos momentos, allá donde estén, y por breves o sutiles que estos sean. Y lo mismo cuenta para los que rodean a la persona herida: hay que apoyar y ayudar, pero siendo comprensivos y afectuosos, a la vez que facilitar la recuperación de la persona, a su propio ritmo.
Por desgracia, hay personas que, por uno u otro motivo, no consiguen salir del dolor pasado un tiempo prudencial (no me atrevo a poner cifras pues depende de la circunstancia concreta de la que estemos hablando). Cuando uno se da cuenta de que no puede salir del pozo solo, hay que pedir ayuda. La sanidad pública dispone de recursos para estas situaciones, además de existir asociaciones y Grupos de Ayuda Mutua (GAM). En este enlace hay un listado de GAM. Y, por supuesto, siempre se puede contar con los psicólogos y psiquiatras que ejercemos la consulta privada, si se desea una atención más personalizada o si el problema es realmente grave.

La canción con la que ilustro este post, Sorrí, es una versión de la música que Charles Chaplin compuso para su película Tiempos Modernos (1936). Posteriormente, en 1954, John Turner y Geoffrey Parsons le pusieron letra en inglés y la titularon Smile. El compositor brasileño João de Barro, Braguinha hizo su propia versión (para mi gusto infinitamente superior), que es la que canta uno de los mejores músicos brasileños de todos los tiempos: Djavan. La letra viene a decir lo mismo que William James un siglo atrás, pero de un modo mucho más poético.




Sonríe

Sonríe,
Cuando te torture el dolor
Y la nostalgia atormente
Tus días tristes y vacíos.

Sonríe,
Cuando todo terminó
Cuando nada queda ya
De tu sueño encantador.

Sonríe,
Cuando el sol pierda su luz
Y sientas una cruz
En tus hombros cansados, doloridos.

Sonríe,
Ve mintiendo a tu dolor
Y al notar que tú sonríes
Todo el mundo supondrá
Que eres feliz.

Smile.

Sorri

Sorri,
Quando a dor te torturar
E a saudade atormentar
Os teus dias tristonhos vazios

Sorri,
Quando tudo terminar
Quando nada mais restar
Do teu sonho encantador

Sorri quando o sol perder a luz
E sentires uma cruz
Nos teus ombros cansados doridos

Sorri vai mentindo a tua dor
E ao notar que tu sorris
Todo mundo irá supor
Que és feliz

Smile

No hay comentarios: